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GRANDES DAMAS, GRANDES FALDAS

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Satín de seda y encaje de chantilly con bordados de cuentas. Francia. Circa 1900. Da clic en la imagen para verla en grande.

(1850) Tan grande la dama como tan ancha su falda

La importancia de una dama comienza a ser proporcional al volumen de sus faldas, las cuales se sostienen gracias a las crinolinas: aros de crin de caballo o de metal.

Paralelamente surge sin mucho éxito "La reforma del vestido", que promovió la feminista Amelia Jenks Bloomer. Esta feminista proponía prendas más cómodas y racionales, como los "bloomers": pantalones bombachos para la mujer, muy funcionales, y que deben su nombre a Ms. Amelia.

Se inventa la anilina, el primer tinte sintético que supone un cambio espectacular en la paleta de colores de la vestimenta.

En México los trajes son de tafetán escocés o de crespón de China; mandarinas, flores y pájaros bordados cubren las faldas por completo. Se reduce el vuelo de las faldas y la longitud de los corpiños. Los sombreros de moda eran de paja, adornados con flores o plumas de avestruz.

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Vestido de baile I Seda brocada con aplicaciones de tul y listón de seda. Francia. Circa 1860. Da clic en la imagen para verla en grande.

(1860) Mujeres de ojos grandes y pies pequeños

Las faldas alcanzan su dimensión definitiva, influyendo incluso en la arquitectura, pues puertas y escaleras se ensanchan para permitir circular a las damas, cuyas faldas superaban los 10 metros de tela para su confección.

Para el fin de la década la parte trasera de la silueta femenina gana volumen, mientras que en la parte delantera se van aplanando.

Se utiliza seda de colores lisos tanto para el día como para la noche.

Se da a conocer el magenta, una anilina rosa nombrada así por la Batalla de Magenta.

En México las cabelleras de algunas mujeres llegaban hasta los pies, que "debían" ser pequeños. Los ojos grandes, las facciones delicadas con boca y nariz pequeñas y la tez pálida eran el arquetipo de la época.

(1870) La época del sarape y el rebozo

La silueta de la época era ceñida en talle y mangas, y amplia a la altura de las rodillas. Las faldas, que definitivamente están lanzadas hacia atrás, se han plegado, han sucumbido al reino del "polisón" que sostiene elaborados drapeados.

En esta década en México la vestimenta pierde muchos de los detalles de originalidad que la caracterizaban y que tanto llamaba la atención a los extranjeros.

Las mujeres de las clases altas sustituyen con el sombrero el uso de la mantilla, que se reservaba sólo para ocasiones muy precisas.

Algunas damas guardaban rebozos extraordinarios de seda en su ropero, pero son las comunidades indígenas las que conservaron su tradicional vestimenta y continuaron con el uso del rebozo y el sarape.

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Vestido de paseo I Con polisón, seda y encaje de algodón. México. Circa 1880. Da clic en la imagen para verla en grande.

(1880) La moda es ir en contra de la moda

En Londres se funda The Rational Dress Society, una organización sin ánimo de lucro que iba en contra de la vestimenta de la época. Además de oponerse a cualquier prenda que pudiera deformar el cuerpo o dañar la salud este grupo defendía el vegetarianismo y los derechos de los animales.

Los vestidos de lujo para las damas mexicanas se elaboraban en telas como la faya de seda y se adornaban con abalorios, lazos, moños, lujosas esclavinas, golas y grandes abanicos. Las pieles eran accesorios imprescindibles para ocasiones especiales.

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